Aquel primer día que cumpliendo la voluntad de Dios Ignacio empezó a invitar a sus amigos se dio el momento crucial para la vida comunitaria, siguiendo el mismo ejemplo de cuando Jesús mismo escogió a sus apóstoles, fue para ambos un momento crucial donde le dieron valor a un estilo de vida que con el pasar del tiempo se volvió esencial.
Solos podemos ciertamente orar, luchar, escuchar y aprender sin embargo en comunidad tenemos también la « OPORTUNIDAD » de compartir con los demás y no siendo esto una obligación si que es una gracia ya que ahí podemos dar a conocer e incluso poner a disposición de los demás una gran variedad de Dones que con amor el Señor nos ha dado no para guardarlos, pero si para compartirlos. Quizás esta si sea una de las preguntas en el cuestionario de nuestros días, al menos en forma de parábola ya pregunto que hizo cada uno con sus talentos!
Es de esta manera, en este compartir, donde de una manera única y peculiar podemos darnos cuenta que dando recibimos mucho mas ya que es ahí donde sentimos en lo más profundo de nuestros corazones esa presencia de Dios que nos llena de energía y asombro la misma que desbordando en nuestro interior nos vuelve testigos fieles de su amor.
Gracias Señor por mostrarnos en Ignacio un maestro del discernimiento, gracias porque el compartir su técnica nos ayuda a tener en cuenta la opción de buscar de lo bueno lo mejor y no por voluntad nuestra sino por gracia y regalo tuyo.
Gracias por las bendiciones diarias y la oportunidad de sonar cada día!
Ahora si como dijo Ignacio: « ITE, INFLAMMATE OMNIA»
lunes, 1 de agosto de 2011
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