martes, 22 de noviembre de 2011

Cuando me botaron del Paraíso!

For some reason I can’t explain,
I know Saint Peter won’t call my name!
Viva la vida,
Coldplay

Cuando me botaron del Paraíso!

Por razones diversas, Dios en su infinita bondad hizo el camino al cielo difícil. Pero nunca había estado tan cerca del infierno y del cielo que durante mis 6 meses en Ayiti! El sol calienta esta isla de una forma peculiar, por lo que además si además consideramos que está rodeada de mar forman olas constantes de calor y humedad que para algunos son como las brasas del infierno que podemos ver a través de la Divina Comedia.
Los gritos de la gente en la calle, las inmensas aglomeraciones en el mercado, las manos extendidas cada vez que pasa un blanco; son situaciones que seguramente un estomago sensible no podría soportar. Ni mencionar los largos tramos por calles llenas de basura y multitudes de personas que caminan, se sientan, empujan, gritan, venden, discuten.
Las reglas de tráfico son tan simples como: “no importa que señal marque la ruta, si tienes un carro grande sigue…” si llegases a chocar, seguro te arreglas con el iluso que no vio que tu carro era más grande que el suyo.
Los insectos, roedores y microbios te rodean 25 horas al día, 8 días a la semana, 6 semanas al mes y 13 meses por año. Así que no importa cuán limpia este tu casa, simplemente límpiala de nuevo.
Solo cuando empiezas a salir de la ciudad, si bien hay algo de tráfico, y las rutas no todas son tan buenas… haciendo de cortas distancias horas interminables en un vehículo al que además puedes agregarle dificultades si es transporte público o privado ya que en el primero iras como sardina en lata o peor aun como pate. Pero al final es un sufrimiento diferente que te lleva a una liberación. Quizás como la explicación del purgatorio que me hacia el catequista cuando decía: “es un sufrimiento similar al infierno, pero que te lleva a la liberación.”
Y es cierto, de repente después de estar sentado por un mínimo de 3 horas, si tuviste suerte y el carro se lleno rápido, llegas a playas hermosas donde el reventar de las olas equivaldría al canto de los ángeles y el resplandor del sol sobre el mar es como la imagen de Dios que si bien no la vez la sientes abrazarte desde todos los rincones del universo.
Si tienes la suerte, y llegas a probar los mariscos y frutas que te ofrecen, entenderás los evangelios cuando Jesús dice: “…si uds que son malos se esfuerzan por dar buenas cosas a sus hijos imaginen a su Padre que están en los cielos”. Mientras disfruto de este paraíso, se me acercan unos arcángeles enviados por Dios y me dicen a manera de orden: “ven a Bassin Bleu” y me acorde de San Pablo/Pedro cuando en alguna de sus epístolas mencionaba que “de joven hizo lo que quiso, pero de grande se cinto el cinto y fue a donde lo llevaron.” Tome una moto en la que cruce un rio luego subimos un cerro tan inclinado que definitivamente no podía llevarme a otro lugar que a la oficina del Rey de Reyes. Después de mucho subir los paisajes se volvían cada vez mas impresionantes entre montanas muy verdes y el mar cada vez mas azul. Llego a una entrada donde habían personas muy agradables que tocaban entre todos una música hermosa… había llegado!
Debía firmar mi visita, después de hacerlo mientras esperaba mi credencial de visitante me ofrecían Agua de Coco, Café como bebidas y Carne de Cabri o Mangos como alimento ¿Cómo no darse cuenta que uno estaba en el paraíso?
Llego el momento, me hicieron pasar… no me comprobaron las huellas digitales ni me revisaron las pupilas, no me pidieron visa ni me escanearon el equipaje definitivamente la entrada al cielo fue más fácil que la entrada a ciertos países… pero bueno; Suficientes pruebas habíamos tenido.
La decoración era impresionante, definitivamente Dios tiene gustos de todo tipo… SOLO AHORA PUEDO ENTENDER COMO NOS AMA A CADA UNO CON NUESTRAS DIFERENCIAS Y DIFICULTADES! Los adornos, no eran cuadros de un bosque… era el bosque mismo con aves que cantan y animales que corren ahí mismo; no eran cuadros de frutos y botellas de vino, eran las frutas y el vino ahí listo frente a ti para que tomes lo que desees! No eran videos de animales corriendo por todas partes eran ellos mismos disfrutando la creación en su máxima expresión.
Nada de esto por más bello que sea quiere decir que el camino a su oficina es fácil. Tenía también escondidas sus trampas por si había intrusos; ya muchos lo habíamos traicionado, no solo a Él sino también a su hijo así que por experiencia propia decidió hacerlo.
Subir caminos difíciles y descender rocas a 90 grados de inclinación, cruzar piedras llenas de moho con agua corrientosa corriendo a su alrededor. Después de 40 minutos de camino me dicen tienes que sacarte los zapatos ya que con ellos no podrás cruzar, lo que me recordó a Moisés y la Zarza Ardiente, era la última prueba… El agua venia mas corrientosa que en todos los otros puntos, pero los dedos se agarraban a la piedra como sabiendo que esa era su función con confianza, con Fe la misma que con el paso del agua no hacía más que invitarnos a una limpieza exterior e interior para así llegar a estar frente a Él.
Habíamos llegado, nunca me di cuenta en qué momento se había ido quedando gente, al parecer no todos pudieron hacer el camino. De repente escuchaba a Dios, su voz imponente caía en forma de Cascada con fuerza impresionante pero delicadeza que mostraba su amor. La última prueba al parecer estaba frente a mí, pero todavía no la visibilizaba y fue cuando me apure que logre darme cuenta que mi camino terminaba en el vacío y que para llegar al agua tendría que saltar desde una altura considerable pero mostrando en esto la confianza infinita en aquel que me había invitado a este paseo y créanme que por un momento dude pero cuando me deje llevar por ese amor infinito disfrute tanto la aventura de amar.
No lo vi nunca, pero Dios se hizo sentir a cada instante de mi visita a su casa; haciéndome entender que hay mas sentidos que la vista… pues lo escuche como el agua que caía de la cascada, lo sentí como me cogía de la mano para la gran caída, sentí su olor al darme cuenta de la tierra húmeda que había alrededor y las hermosas plantas que rodeaban nuestra estancia.
Todo esto fue en el momento indicado ya que pronto cumpliría 6 meses en Haití y en ocasiones cada vez mas seguidas me preguntaba si valía la pena si tenía sentido lo que estaba haciendo… en ese momento apareció un resplandor que me dejo ciego fue momentáneo quizás como el flash de una cámara, que hubiera capturado un recuerdo de amigos, y que durante ese microsegundo una voz dijo: “Sal de aquí, que tienes mucho trabajo por hacer; si quieres volver a disfrutar entre mis amigos tienes que traer a los tuyos también, porque mientras más invitados lleguen mejor disfrutaremos.”
Coge en el camino lo que necesites para que tengas fuerzas, pero no podrás entrar sino trabajas con mas fuerzas; y por sobre esto, no te olvides de MI ya que si lo haces también te olvidaras de los demás… recordándome a Pedro Arrupe cuando dice: “ Hombres y Mujeres para los demás que no comprenden el amor a Dios sin el amor a la humanidad”.